FilantropíaFundraising

257| Navidad y fundraising

By diciembre 24, 2025No Comments

Hoy, miércoles 24 de diciembre, un newsletter un poco distinto. 

No sé si tú celebras la Navidad. A mí, hasta hace poco, no me entusiasmaba mucho. Creo que era porque no me sentía del todo en paz con las personas que me rodeaban -y conmigo misma.

Ahora que eso ha cambiado, empiezo a verla de otra forma. Y es curioso, porque nuestra forma de vivir estas fiestas —o las que tú celebres— se parece mucho a cómo hacemos -o deberíamos hacer- fundraising

Para hacer fundraising, necesitas estar bien rodeada

Igual que en Nochebuena: puede tocarte el cuñado pesado… o esa familia elegida que te hace sentir en casa. Y no se trata de que todos sean unos fans de la Navidad o que cocinen increíble. Se trata de que cada persona aporta: una idea, una mirada, unos contactos. Así se construye la magia de una buena cena… y también la de una cultura de fundraising transversal y corresponsable.

Esta tía que siempre, siempre, hace los mejores regalos

¿Te suena? Yo tenía una. Y no acertaba por suerte: investigaba, escuchaba, sabía lo que venía, cuáles eran las tendencias, la última moda. Como fundraiser, tú también necesitas eso: estar al día, leer el entorno, moverte. Para anticiparte, para no quedarte atrás. La curiosidad también es una herramienta de trabajo.

Esa persona que siempre sabe a quién invitar a la fiesta

La captación funciona mejor cuando piensas en quién te puede abrir una puerta, no sólo en a quién pedir. Esa amiga que tiene el contacto clave para el catering, el primo que conoce al del local perfecto… Pues lo mismo pasa con los donantes: tu red puede ser tu mejor activo. Involúcrala, cuídala, y verás cómo empiezan a llegar oportunidades inesperadas.

Tú que haces listas para todo (y eso te salva)

En fundraising, como en Navidad, tener una buena lista cambia las cosas. Lista de prioridades, de acciones clave, de KPIs. Porque captar fondos no va de suerte: va de planificación, de medir, de saber cuándo cambiar de táctica, de probar, testear.  Las organizaciones que avanzan son las que planifican, hacen seguimiento y corrigen cuando todavía se está a tiempo.

¡Esto también hay que celebrarlo!

Siempre hay alguien en la mesa que baja el volumen del jaleo y dice algo que nos hace pensar. Que nos recuerda para qué estamos ahí, por qué celebramos, qué valoramos de verdad. En fundraising también necesitamos esa pausa. Volver al propósito. Conectar con lo que mueve a tu organización. Porque lo que enamora a una persona donante no son tus objetivos… es tu porqué. Y si tú lo tienes claro, tu mensaje también lo estará.

 

¡Hasta el próximo miércoles!